jueves, 11 de octubre de 2007

España espabila en la lucha contra el sida

La primera contribución española con un proyecto de investigación ya en marcha en pos de una vacuna contra el sida se ha firmado esta mañana. Así describe Marion Zibelli, del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (GTT), la declaración de intenciones firmada hoy entre la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y la Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el VIH/Sida (IAVI, con sus siglas en inglés).

Es verdad, según reconoció Zibelli, que España, como miembro de la Unión Europea, colabora con el Fondo Global de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (EDCTP -European and Developing Countries Clinical Trials Partnership Programme-) desde que lo adoptó el Consejo Europeo en 2001. Pero "esta red todavía no está activa", explicó Zibelli.

Con el acuerdo de financiación firmado hoy -acorde con la Declaración del Milenio-, el Gobierno se ha comprometido a entregar un millón de euros a IAVI. Esto es "el inicio", ha explicado Leire Pajín, Secretaria de Estado de Cooperación, quien ha condicionado futuros apoyos a esta organización al desarrollo de las investigaciones.

Frans Van den Boom y Leire Pajín ratifican la participación de España en la búsqueda de una vacuna para la que "nadie puede dar una fecha", según Van den Boom



Esta aportación parece escasa comparada con los 80 millones de dólares (56.339.805 euros) que IAVI maneja como presupuesto anual. A pesar de esto, Frans Van den Boom, Vicepresidente de IAVI, ha agradecido el apoyo de España, que, según ha dicho, ha realizado una contribución semejante a las que hacen Suecia, Noruega o Dinamarca.


IAVI se dedica exclusivamente a la investigación de tratamientos preventivos del sida, "con un foco importante en la construcción y refuerzo de capacidades en los países en desarrollo", ha remarcado Van den Boom. Así pues, sus investigaciones no se centran en la cepa B del VIH (virús que provoca el sida), que es la más común en los países del occidente rico, sino en los tipos A y C, "los prevalentes en los países en desarrollo", ha aclarado el representante de IAVI.


Esta postura justifica que la colaboración se establezca con la secretaría de Cooperación, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, y no con una dependencia del Ministerio de Sanidad, pues, según Leire Pajín, "invertir en salud pública contribuye de forma directa a la dinámica del desarrollo".

1 comentario:

Miguel M dijo...

Frans Van den Boom especificó que no está comprobado que la diferencia en las cepas del VIH sea relevante. De hecho, IAVI también está involucrado en proyectos que purebn vacunas de cepa B en lugares donde prevalecen los tipos A o C, para probar la posible "eficacia cruzada", es decir, averiguar si una vacuna basada en un tipo B de virus podría funcionar para los otros tipos.