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martes, 11 de diciembre de 2007

El dilema de las propinas

A veces el dar o no propina y qué cantidad se convierte en un gran dilema. Una vez que uno decide darla, se pregunta quién es el que sale beneficiado. ¿El trabajador o el empresario? Hay quien piensa que este dinero, que no se declara, acaba ayudando a jefes desalmados en su empeño de no pagar salarios dignos. Para otros, es un gesto de solidaridad y agradecimiento al que te sirve con profesionalidad y rapidez.

Lo que está claro es que no hay reglas estrictamente establecidas y cada uno se deja llevar por lo que le parece. Si lo comparamos con otros, España es un país poco "propinero". Este gesto puede suponer una ganancia mínima o un "sobresueldo", que es definitivo para llegar a fin de mes. Para los aparcacoches, por ejemplo, la voluntad del conductor se convierte en todos sus ingresos.

En la hostelería bajan las propinas por el pago con tarjeta

Muchos camareros se quejan de que las propinas ya no son lo que eran. Sobre todo en los restaurantes, la gente paga con tarjeta y no hay opción de que dejen una bonificación si el servicio ha sido bueno. " Al final la propina acabará por desaparecer aunque hay clientes que aun pagando con tarjeta dejan unas monedillas e incluso te piden cambio si no tienen para dejar la propina. En una cena lo normal es que la propina sea entre 3 y 5 euros", dice Luis del restaurante Hispanidad. En este local de comida mediterránea las propinas se reparten entre todos los empleados, incluida la cocina, a partes iguales. Pero hay en lugares donde se las quedan los jefes, al entender que los empleados esta suficientemente pagados. Suponemos que las propinas no serían iguales si los clientes tuvieran conocimiento de que son los empresarios los verdaderos beneficiarios.





Los camareros del Hispanidad se reparten las propinas a partes iguales. En otros locales van directamente al jefe.


Los taxistas hacen el agosto con los objetos olvidados

Los taxistas dicen que las propinas han bajado mucho desde que entró el euro. En los trayectos cortos normalmente les dejan los céntimos que les sobran de las vueltas. Pero el verdadero agosto de los taxistas viene con el despiste de los clientes. "Las mayores propinas suelen ser cuando algún cliente se deja algo en el taxi y consigues devolvérselo. En una ocasión un cliente se olvidó la cartera. Yo acudí a la oficina donde le había llevado para devolvérsela. Resulto que el hombre llevaba 1.500 euros porque iba a realizar unos pagos. Muy agradecido me dio 60 euros de propina. Yo ni había abierto la cartera", dice Juan taxista, de Madrid.


"Todos los fines de semana la gente se olvida móviles en el taxi. Luego se lo devuelves y te dan 10 ó 20 euros de propina. También ganas mucho en el aeropuerto, sobre todo si tu cliente logra coger el avión gracias a tu destreza como conductor" , dice Antonio que lleva conduciendo un taxi en la capital desde hace 18 años.




Antonio es taxista desde hace 18 años. Las mejores propinas para él son las de los trayectos al aeropuerto y las de la devolución de objetos olvidados.


Diferencias culturales: En Japón es impensable, en Estados Unidos una obligación

España es un país que no tiene una tradición arraigada en lo relativo a propinas. Depende de la circunstancia, de si uno lleva dinero suelto o del humor en el que le pillen. Sin embargo, en otros países como Estados Unidos y Japón éste es un asunto muy serio. Es curioso, pero Japón es uno de los lugares del mundo con el servicio más exquisito y correcto y, sin embargo, no se admiten propinas. Es más, si por despiste o costumbre les dejas unas monedas, lo más normal es que piensen que te las has olvidado o que no tienes ni idea de la cultura nipona.

En Estados Unidos, por el contrario, no dejar propina está muy mal visto. Incluso, se presenta como una obligación. Como mínimo hay que dejar el 15 % de la consumición para no ser tachado de maleducado o poco solidario. Eso sí, el servicio es muy atento, quizá excesivo. Lo mismo ocurre en México donde el camarero incluso puede arruinarte una romántica velada. "Recuerdo estar cenando con una chica en el Distrito Federal. Estábamos hablando de cosas íntimas y el camarero no paraba de preguntar si todo estaba bien o si deseábamos algo. Me dieron ganas de decirle: Sí, que desaparezcas y me dejes hablar tranquilamente con mi chica", dice Álvaro de Alicante.

Por el contrario, los extranjeros opinan que nuestro servicio deja bastante que desear. "A veces parece que te están perdonando la vida. Me parecen poco atentos y nada agradables. Aunque hay de todo", dice Blake de California (Estados Unidos).

miércoles, 5 de diciembre de 2007

¿Todavía no te has desnudado para un calendario benéfico?



Todo el mundo parece dispuesto a posar desnudo y así recaudar algunos euros para las causas más diversas. Ya no importa la edad ni el objetivo. Hace unos días una anciana de 101 años posaba desnuda en un calendario benéfico para los niños del equipo de fútbol de su pueblo británico. También se han desnudado para defender su causa los miembros la Plataforma contra los Parquímetros del barrio madrileño de Hortaleza. Y hasta las falleras valencianas (como se puede ver en el vídeo). Los últimos en sumarse a la moda han sido unos maduritos investigadores italianos contra el cáncer. ¿Te has desnudado alguna vez para un calendario benéfico? ¿Por qué razón lo harías?

jueves, 22 de noviembre de 2007

Menos impuestos, menos servicios sociales

La propuesta del PP que exime del pago del Impuesto sobre la Renta (IRPF) a todos aquellos trabajadores y pensionistas que ganen menos de 16.000 euros al año es "inasumible" para las arcas del Estado y reducirá los servicios sociales, si finalmente se lleva a cabo.

Así de contundente se expresó hoy el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, durante su intervención en unas jornadas celebradas en Madrid por la Asociación del Progreso de la Dirección (APD).

A juicio de Ocaña, el coste económico de la promesa popular alcanzaría la astronómica cifra de 25.000 millones de euros, es decir, la mitad del presupuesto total que tiene el conjunto de los ministerios en un año. Esta visión contrasta con la del secretario general del PP, Ángel Acebes, para quien la rebaja fiscal no tendrá repercusión en los ingresos del Estado.



La reducción de fondos no se limitaría a la Administración Central, ya que el IRPF es un impuesto que gestionan, en parte, las comunidades autónomas. Tres de cada diez euros que se recaudan con este impuesto van a parar a las huchas regionales. Con este dinero se pagan servicios sociales básicos como la salud o la sanidad.

La nueva financiación autonómica se retrasa

La propuesta del PP se produce en medio del debate para modificar el sistema de financiación de las comunidades autónomas y los ayuntamientos. El Gobierno prometió llevar a cabo la reforma en la presente legislatura, pero finalmente se ha quedado en el limbo legislativo.

Los gobiernos regionales y municipales reclaman un nuevo sistema de obtención de fondos -mediante nuevas transferencias de impuestos- para que el suelo no sea la principal fuente de financiación. En la actualidad, alrededor del 40% de los ingresos de los consistorios dependen de la transformación de los terrenos para la venta de al sector inmobiliario, según el Observatorio de la Vivienda.

viernes, 16 de noviembre de 2007

¡Qué gozada de divorcio! ¡Pa pensárselo!

Casi 130.000 disoluciones matrimoniales en 2006 en España. Un 6,5% más que el año anterior. Divorciarse está de moda. ¿Por qué? Está claro que por culpa del matrimonio. Pero con lo que nos cuesta casarnos, luego vamos y nos divorciamos. Que, ojo, depende de a quién, le puede significar la broma desde 1.200 euros si vais de buen rollo y sin enanos, hasta el infinito si eres Emilio Botín y tienes 80 hijos. Sea lo que sea es un buen pellizco. Para pensárselo... lo de casarse.



Pero eso de los 1.200 es como si te compras un coche de serie. Vamos, sin elevalunas eléctricos ni cierre centralizado. Y como le quieras poner ya un lector de mp3 y los altavoces tuneados ni te cuento. Es decir, te cobran el mínimo (variable según el abogado) si tu pareja y tú vais y decís: “nos queremos divorciar, no tenemos casa, no tenemos hijos, no tenemos coche, no tenemos perro, no tenemos nada y, sin embargo, somos amigos”. ¡Pues, hala, divorciados! Dame 1.200 y arreglado. Ése es el precio estipulado por el Colegio de Abogados de Madrid. De ahí para arriba depende del caché del letrado. De ahí para abajo ni lo sueñes.



Los previos encarecen el producto
Pero luego vienen las complicaciones que, no nos engañemos, son la mayoría de las veces. Si la separación no es amistosa, sino contenciosa, el precio mínimo es el doble, casi 2.000 pavos. Que hay que tomar medidas provisionales, ya sean previas o simultáneas, otros 900 del ala. Estas medidas son lo que los abogados deciden que hay que hacer con lo que no puede esperar mientras se espera a que se celebre el juicio. Véase niños, si es el caso.


Y luego viene lo gordo, el reparto
Cuando hay que separar bienes gananciales. Aquí es donde uno a otro se quieren sacar hasta las entrañas y con lo que un abogado más disfruta. Y más se llena la saca. Normalmente se llevan entre un 10-15% de la cantidad de la que se esté hablando. Así que, cuánta más pasta se tenga más te cuesta el divorcio. Y entonces piensas “quién me manda a mí...”.


Los más caros
La mayoría somos gente modesta, pero imagínate que eres rico y te divorcias. Que se lo digan a los protagonistas de los 10 divorcios más caros según la revista Forbes. La lista la encabeza Michael Jordan, ex jugador de baloncesto estadounidense. Le ha costado el divorcio, oseasé, el matrimonio, 150 millones de dólares este mismo año. El ex Beatle Paul McCartney, aún en proceso, suma ya una estimación de 60 millones. A los ya nombrados se suman, en años anteriores, Neil Diamond, Steven Spielberg, Harrison Ford, Kevin Costner, Michael Douglas, James Cameron, Lionel Richie y Mick Jagger.


¿Cuánto le costará, si el cese temporal degenera en divorcio, a Jaime de Marichalar? ¿O será la Infanta quién pague? ¿O seremos nosotros?