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martes, 4 de diciembre de 2007

Los jóvenes no se concentran

Agenda:
17:50 Una partidita a la play
18:20 Chateo en el messenger
18:45 Preparar las pancartas y salir hacia la mani



Los jóvenes pasan de política. Les provoca desconfianza, indiferencia y aburrimiento, por este orden. Y aún así se manifiestan. Según un estudio del Observatorio de la Juventud el 58% de los jóvenes han participado alguna vez en una mani. Aunque lo probable es que no haya sido por motivos políticos. Así ha quedado claro hoy en la puerta de Alcalá. Pocos jóvenes, eso sí, convencidos.



Alba tiene 17 años y ha ido a la concentración con otros cinco jóvenes que rondan los 20. Todos lucen banderas de España y pancartas con un mensaje unívoco. "Negociación no". La condena a ETA y al terrorismo no figura en sus carteles. Una de sus acompañantes es Carmen Pacheco. No era asidua a las manifestaciones, pero un artículo de Irene Villa la empujó a aficionarse. De aquel texto le marcó una idea: por qué no se negoció cuando Irene todavía tenía piernas. Desde entonces, ha acudido a la manifestación por el atentado de la T-4 y a la de "No en mi nombre". A Carmen le interesa la política. Quiere que ilegalicen ANV. "La bala de Miguel Ángel Blanco la pagamos todos", argumenta.


Los dos bandos políticos que se han manifestado en Madrid -las discusiones en favor y en contra del Gobierno han sido tema de discusión en la plaza de la Independencia- también han quedado claros entre los jóvenes. Carlos Collado, de 18 años, ha arrugado un papel en la cara del hombre que se lo ha dado. No estaba de acuerdo con el mensaje: Negociación no. "Es que siempre vienen los del PP a politizar las manifestaciones". Carlos ha ido solo. Ninguno de sus compañeros de arquitectura técnica ha querido acompañarle.


El estudio del Observatorio de la Juventud explica el desinterés de los jóvenes por los temas políticos. El 78% de los chavales piensan que los partidos y sus representantes no les comprenden y no conocen sus inquietudes. Ésta es una de las razones para la ausencia de jóvenes en la concentración. Otro motivo, según el psicólogo Bernabé Tierno, es que los jóvenes están más preocupados por el ocio y el consumismo que por la política. Javier Urra, ex defensor del menor aporta, un dato. Sólo un 7% de los jóvenes están interesados en política.


Los jóvenes pasarán de política, estarán desencantados y se dejarán guiar por los enteradillos del grupo, pero la realidad puntualiza esta información. En las juventudes socialistas, en los cuatro últimos meses ha aumentado en un 30% el número de afiliados. Y la media está entre los 16 y los 19 años. En el PP han notado más participación juvenil en las manifestaciones. No sería en la de hoy.

Por la libertad, para aprobar la asignatura...

Sofía Ruiz de Velasco/Luis Murillo

En una concentración en la que apenas se ven adolescentes, un grupo de muchos universitarios llama la atención. Tres clases de primero de Periodismo y de Publicidad de la Universidad Complutense de Madrid han hecho su aportación para rebajar la media de edad de la protesta contra ETA en la Puerta de Alcalá.

Irene Sauto, una de estas estudiantes, ve normal la presencia de universitarios en las manifestaciones. Opina que los jóvenes, digan lo que digan las estadísticas, sí están implicados en la política. Como ejemplo pone el polarizado campus de la Complutense. Los de Derecho, los fachas. Los de Periodismo, los rojos. Y entre fachas y rojos quedó destrozada la facultad de Derecho durante las protestas por el asesinato de Carlos en Legazpi.

Nadie pondría en duda la involucración política de estos universitarios si no hubiera tantos tomando notas. Una profesora les ha mandado hacer una noticia sobre la concentración. Con dos minutos de silencio, ya tienen hechos los deberes.

lunes, 1 de octubre de 2007

Sexo en el despacho de papá

Su padre ni se lo imagina pero Jose, cuando quiere acostarse con su pareja, toma prestadas las llaves del despacho familiar y con cuidado de no hacer ruido y no encender la luz utiliza la mesa de la oficina como cama. Después ordena las carpetas, los folios y la calculadora y vuelve a dejar las llaves en la librería de su casa. No es que Jose busque el morbo de lo prohibido, sino que la prohibición de mantener relaciones sexuales en la casa que comparte con sus padres le ha hecho buscar alternativas. Sin embargo, no todos los jóvenes tienen la posibilidad de practicar sexo en un lugar protegido.



Las playas, los descampados y los parques suelen ser un destino elegido por los chavales que no tienen la opción de acudir a un lugar más resguardado. Se aprovecha la oscuridad y el retiro de las zonas ajardinadas para tener intimidad, pero estos factores, además de intimidad, implican peligro. Los recientes sucesos del parque del Oeste de Madrid, en los que un joven violó a cuatro chicas de entre 18 y 25 años que habían acudido con sus parejas al parque, así lo prueban.



Pocos son los padres que permiten a sus hijos mantener relaciones en casa y éstos deben apañarse. "Mi madre es muy chapada a la antigua y, mientras viva en su casa, conmigo no duerme nadie", explica María (nombre falso) madrileña de 23 años. Por eso la joven y su novio cogen el coche los fines de semana y se van al parking de la Complutense. "Está muy oscuro y por ahí no pasa nadie que no vaya a lo mismo. Además los de seguridad no molestan", dice. ¿Y los que no tienen coche? Pues se tienen que conformar con lugares al aire libre o baños de bares, portales, trasteros...



"Los jóvenes van a mantener relaciones sí o sí. No digo que sea obligatorio dejarles un hueco en casa para que lo hagan. Cada familia debe buscar sus cauces y eso sólo se encuentra si hay diálogo", explica Iván Rotella, vocal de la Asociación Estatal de Profesionales de Sexología. Los jóvenes empiezan a mantener relaciones sexuales con 16 años. Ésta es la media oficial y, sin embargo, la asociación advierte de que los chavales practican sexo desde los 14 o 15 años, lo que implica que la mayor parte de las veces que se habla con los hijos de sexo se llegue tarde. "A los padres les cuesta ver a sus hijos como personas activas sexualmente", explica Rotaella. Mucho más les cuesta, por tanto, facilitarles un lugar para acostarse con sus parejas, aunque ya hay quien lo hace. "Son padres de todos los estratos, no hay un perfil concreto. Lo único que tienen en común es que dialogan con sus hijos, saben que practican sexo y prefieren que lo hagan en casa que en un descampado", explica el sexólogo.



Los poderes públicos, por el momento, no entran en el asunto. Algunas propuestas como habilitar un parque para que vayan los jóvenes, o crear una red de albergues en Extremadura no prosperararon. Las experiencias de otros lugares como Japón o Italia tampoco parecen exportables. "Es peligrosa la pérdida de intimidad. Que todo el mundo sepa que quien entra en determinado lugar va a practicar sexo", advierte Rotaella. Los partidos políticos tampoco parecen preocupados por el tema. Tanto PP como PSOE e IU aseguran no tener conocimiento de que su partido cuente con alguna alternativa para que los jóvenes puedan tener sexo seguro en lugares seguros.



Mientras los partidos miran para otro lado les corresponde a los jóvenes buscarse la vida. La consulta del padre de Ramón, con dos ambientes: sala de espera y consulta , ha sido testigo de muchos escarceos. Otras alternativas son la casa de la abuela cuando se va al pueblo, una colchoneta en el trastero, el coche, el descansillo del último piso y la casa de veraneo. Y, claro, aprovechar que los padres se vayan de cena para invitar a la pareja. Que como en casa en ningún sitio.