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jueves, 29 de noviembre de 2007

Unas cabezas 'de arte'

El mundo del diseño. El universo artístico ha llegado a los cascos de moto. Su fabricación ya no sólo se limita a tiendas especializadas en accesorios de las dos ruedas. Los hay de todo tipo. Divertidos. Retro. Vesperos. Cañeros. Serpenteados. Dibujos manga. Italianos. Japos. Coloridos. Sobrios. Brillantes. Mates. Atrevidos. Directos. Poperos. Llaman más la atención por su diseño que por su apariencia de seguridad. Pero no importa. Molan. Y molan mucho. Las marcas de moda se han metido de lleno en el mundo de la moto y no lo piensan soltar.





A lo japo. Quien se considere moderno y no haya probado sushi en el último mes es un moderno de pacotilla. Así lo dicta el diccionario. Pero el aún más es el casco japo. En la tienda Fuku han intentado traer a España un poquito más de Japón porque, según su dueña, Yuki Okumura, los españoles aún no tenemos claro la diferencia entre lo chino y lo japonés. Y los cascos, aunque no homologados en España, sí lo están en su país de origen y otros europeos como Alemania e Inglaterra. Se recomienda probar antes porque los japos ni tienen el mismo cráneo que todos nosotros y te puede quedar el invento como un pepino.




Para supernenas. La diseñadora catalana de bolsos Raquel Micola creó la firma Mimotica Micola en 2002. Después hizo monederos. Y, ahora, cascos de moto. Tienen personalidad. Juega con mensajes divertidos y dice estar muy influenciada por la moda de los parisinos y ese charme inocente. Sólo para chicas, pero... en una época en la que se tiende a lo unisex. Mmmmmh... ¿Por qué no?




Rollo Cocodrilo Dundee.
¿Y lo que mola este casco de serpiente de Aita? Tienen muchos modelos, la mayoría originales y divertidos, más o menos vanguardistas. Una firma de origen catalán recién asentada también en Madrid. Es el ejemplo de cómo una empresa de complementos de moda se mete de lleno, con 25 modelos, en el mundo de la moto.




Formato ultraexclusivo.
Si quieres sentirte único llevando un casco, entonces puede que estés dispuesto a pagar casi tanto por el casco como por la moto. Claro que también depende la moto. Pero, oye... ¿Y lo molón que queda decir que llevas un casco de Louis Vuitton? Pues ahí lo tienes.




Homenaje a los camaleones. Vinçon ha sacado una alternativa para los que no quieren gastar. O para los que quieren cambiar de disfraz sin retocar la base. Vamos, para ser guay a lo barato. Pero da resultado. Son sus fundas especiales para casco. Y te puedes encontrar desde lo más surrealista a lo más sobrio, pero siempre con un punto diferente.



Las opciones italianas, en lo que se refiere a diseño, siempre son valorables. Vemar maneja el autodiseño. Tú mismo puedes elegir las características entre las opciones más molonas. Otra, el clásico Momo Design, una opción típica de los que gustan de lucir marca sin irse a lo ultraexclusivo.


Todos los cascos de diseño tiene una personalidad especial y, para que nos vamos a engañar, no son nada baratos. Los cascos abiertos no cubren mentón ni nuca, por lo que son más peligrosos que los integrales. Antes se veían en cierto tipo de moteros más acordes con lo retro: una Harley, una Vespa, Lambretta. Hoy en día lo lleva cualquiera que pretenda demostrar un cierto gusto estético o tendencia a la moda.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Locuras de fashionistas

Las tiendas generalistas, expertas como ningunas en grandes acciones de marketing, siguen con la tendencia de contratar diseñadores famosos o estrellas con estilo para crear colecciones. La acción publicitaria tiene el éxito garantizado pero ¿Cómo funcionan la venta de esta ropa?

Hay de todo. La última de Cavalli par H&M voló en diez minutos. Kate Moss colapsó Oxford Street con la presentación de su primera colección. Cientos de periodistas, la modelo posando cual maniquí en el escaparate, larguísimas colas, sólo organizadas como un inglés sabe hacer, con turnos de veinte minutos para comprar un máximo de cinco prendas y amenizadas con comida y bebida. Resultado: tres millones de libras en la primera semana y la propia Moss alucinando con la respuesta de la gente. Dicen que mientras posaba en el escaparate se le oyó decir "Pues si que se va a forrar el jodido de Green" , refiréndose al dueño de la cadena británica.



Kate Moss posando en el escaparate de Topshop en Oxford Street, Londres.


Sin embargo, sorprende que la colección de invierno de la modelo esté intacta en las perchas, en la única tienda que Topshop tiene en Madrid. Bueno, quizá el estilo puramente "british" de Moss no cale tan hondo entre las españolas.


Probemos en cadena y estrella nacional.


Si vas a Mango, donde llevan vendiendo desde hace mes y medio la ropa diseñada por las "hermanísimas Cruz", encontrarás disponible gran parte de los diseños, eso si, de talla 38 para arriba. ¿Qué está pasando? ¿Grandes expectativas para colecciones que luego decepcionan por ser aburridas en diseño y pobres en tejido? Lo cierto es que las firmas siguen apostando por esta estrategia y ya se rumorea que Jenifer López será la próxima en trabajar para Topshop.





lunes, 5 de noviembre de 2007

Cavalli para todos

Si Maria Antonieta viviera, sería seguro seguidora de Roberto Cavalli. Nadie mejor que el diseñador italiano para reflejar lujo, diversión, derroche y extravagancia. Las estrellas del celuloide lo adoran al igual que él adora rodearse de estrellas. Se ha convertido en uno de los más elegidos a la hora de vestir la alfombra roja y ahora ha decidido que quiere acercarse al gran público, apuntándose a la lista de diseñadores que han trabajado para la compañía sueca H&M. A partir de mañana, el resto de los mortales, los que no vivimos en una fiesta permanente rodeados de botellas de Moët & Chandon, tenemos la oportunidad de adquirir algunas de sus piezas y sentirnos estrellas por un día. "Me he inspirado en algunas celebrities para realizar los diseños. La razón para aceptar la propuesta de H&M es que va a vender mi ropa a precio de imitación y de este modo me puedo acercar a jóvenes que no pueden permirtirse comprar mis diseños", explica el modisto.






Roberto Cavalli en la presentación de su colección para H&M.

Largas colas e histerismo de fashion victims sin recursos esperan a los empleados de H&M, en las 200 tiendas de todo el mundo, donde se podrán comprar sus diseños. En España la colección sólo estará disponible en Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Bilbao y Marbella.



Para las féminas del mundo real, el modisto propone vestidos largos de seda con estampados de cebra y leopardo, que parecen servir más como pieza de coleccionismo que como vestimenta para una fiesta cualquiera con tus amigos. Más ponibles son los esmoquines, las blusas y los complementos. El sexy conjunto de ropa interior, con el que Cavalli se imagina a la mujer de a pie, seguro hará bendecir al modisto a más de uno. Con esta colección, el italiano se aleja del maravilloso trabajo que presentó, en su última colección de verano, en la que los vestidos blancos de corte romántico, reflejaban una mujer más inocente y natural. En esta ocasión parece nostálgico de tiempos pasados y deja muy claro su sello de identidad, siempre marcado por la sensualidad de los cortes y los estampados de animales.



El hombre real de Cavalli es, sin embargo, mucho más clásico y comedido. Trajes negros entallados, camisas blancas, chaquetas de cuero y gabardinas dibujan un hombre mucho menos salvaje y atrevido. "A los veinteañeros no les gusta ir muy exagerados y por eso la colección está basada en el blanco y el negro. Con formas muy precisas y detalladas, muy exclusivas. Los hombres necesitan ir muy cómodos, tener mucha movilidad", dice el diseñador.



H&M, al igual que ya lo hiciera con Karl Lagerfeld, Victor & Rolf o Stella McCartney, apuesta así por acercar a sus clientes a las grandes figuras del diseño. Y es que, a la compañía sueca la fórmula le funciona, aumentando considerablemente su volumen de ventas, siempre que tira de diseñador conocido. El éxito ya se palpa en el ambiente.